Lo que deberías saber si te están exigiendo una deuda cancelada

Desde siempre, figurar en la lista del Veraz por la falta de cancelación o demora en el pago de una supuesta deuda, limita a la persona a no poder acceder a un préstamo monetario o una tarjeta de crédito. El inconveniente sucede cuando el usuario no ha contraído la deuda o no ha sido eliminado luego de pagarla.

Se debe tener presente que el tiempo que debe permanecer en la “lista negra”: si la persona pagó la deuda sólo debe estar hasta dos años en la lista, la cual debe informar que canceló su morosidad. Si el usuario no abonó su crédito o servicio sólo hasta cinco años.

Si a pesar que nada se adeuda y se encuentra incluido en la base de datos(Veraz) debe reclamar mediante un modo fehaciente , a fin que este error se subsane, en un lapso breve .-

En el supuesto, que ningunos de estos medios sirvan para que la persona sea eliminada del Veraz, se debería remitir una carta documento, a efectos de dejar preparada la via judicial

Ahora bien, sin perjuicio de todos los tramites antes señalados, puede ocurrir que la persona , se sienta e acosada por intimaciones extrajudiciales, notas o cualquier otra forma de intimidación por parte de estudios jurídicos o empresas cobradoras de Bancos, Financieras y Empresas

En el caso que el acoso provenga de la conducta impropia de un abogado o un estudio jurídico o tenga la apariencia de notificación judicial sin serlo, el consumidor debe denunciar este hecho al Colegio de Abogados de su localidad, para que tome medidas disciplinarias dada la falta de decoro, probidad y lealtad. Para lo mismo solo debe denunciar el hecho y acompañar la documentación implicatoria

Los problemas frecuentes que la persona sufre resultan de : intimaciones de Bancos, Financieras, Empresas de Cobranzas, Fideicomisos requiriendo

deudas vencidas hace años. Intimaciones vía mensajes telefónicos que realizan estas Empresas Envían mensajes de texto anoticiando a los consumidores que poseen una deuda. En dichos mensajes se expresa: D.N.I. y nombre del presunto deudor pero no se manifiesta el origen de la presunta deuda, y muchas veces ni el monto total.

También se remiten notas a los domicilios particulares de los consumidores pero no informa a los mismos del origen de la deuda. Sólo se estipula el monto y las facilidades de pago, como también a los a los domicilios laborales de los consumidores, y correos electrónicos ls al área de recursos humanos sin expresar el origen de la deuda pero determinan un monto y facilidades de pago.

Todas estas situaciones, que implican un claro hostigamiento, y sobre todo que coloca al consumidor en situaciones vejatorias al consumidor, este debe recurrir a los medios que brinda la ley de defensa al consumidor . En efecto, no obstante que pueda existir la deuda, el cobro de la misma debe ser reclamada respetando su dignidad, brindando toda la información necesaria para poder determinar la legitimidad de la misma y no desplegar ninguna conducta de cobranza que acose, intimide, humille o avergüence a la persona. Para que tenga validez legal la intimación, debe ser efectuada con un requerimiento auténtico: Carta Documento o un acta de escribano. Por lo que puede reclamar el cese de acoso e incluso los daños y perjuicios sufridos y sanciones al infractor.

Es de destacar que de modo previo a la acción judicial , el consumidor debe procurar una mediación . Para iniciar (una acción Judicial), necesitará un abogado que lo asesore y patrocine. Todas las acciones por defensa al consumidor gozan de gratuidad art. 53 LDC, por lo que no se abonará tasa de justicia.

Anuncios

¿La hernia de disco es considerada una enfermedad profesional?

La hernia de disco es una enfermedad que se causa  por el abultamiento del disco intervertebral, que puede generar síntomas como sensación de ardor, de adormecimiento o dolor en la espalda. Generalmente es más frecuente en la columna cervical y en la columna lumbar, y su tratamiento puede ser hecho con medicamentos, fisioterapia o cirugía y, dependiendo de su gravedad, puede ser curada por completo. Esta afección si afecta la región del cuello se la denomina “hernia discal cervical”, si afecta la región media de la espalda se la llama “hernia discal torácica” y si afecta la zona inferior de la espalda se la nombra como hernia discal lumbar.

Por lo general la hernia provoca dolor en la zona lumbar, por lo cual duele por inflamación el periostio de las vértebras, las articulaciones, la duramadre, el anillo fibroso, el ligamento vertebral longitudinal posterior y los músculos lumbares de la columna.

El origen de las hernias de disco se encuentran tanto la acción de fuerzas como la combinación de éstas con trastornos degenerativos.  Esta enfermedad será profesional cuando la postura mantenida durante la jornada del trabajo aumenta la presión de los discos lumbares, lo que sumado a los movimientos rotatorios que acompañan en la realización de tareas, son causal del deterioro progresivo del anillo fibrosos del disco intervertebral, o como causa de que haya originado en función de un continuo sobreesfuerzo en el trabajo. Es muy importante la relación causal entre el daño y el trabajo para poder establecer si la misma sea considerada como enfermedad profesional y por lo tanto indemnizable por la Aseguradora de Riesgo de Trabajo (ART).

Desde el punto de vista médico legal, todo paciente afectado de una posible hernia de disco, se halla incapacitado en forma temporaria en los períodos agudos de su afección y se encuentra parcial y permanentemente afectado en toda la existencia del lesionado, tanto si es o no intervenido quirúrgicamente.

La  ley 24028 de Accidentes de Trabajo en su artículo 16 establece que el trabajador o sus causahabientes, según el caso, podrán optar entre los derechos e indemnizaciones que le corresponden según el sistema de responsabilidad especial que se establece en esta Ley o los que pudieran corresponderle según el derecho civil. Sin embargo, ambos sistemas de responsabilidad son excluyentes y la iniciación de una acción judicial o la percepción de cualquier suma de dinero en virtud de uno de ellos, importa la renuncia al ejercicio de las acciones y derechos y al reclamo de las indemnizaciones que pudieran corresponderle en virtud del otro. Esto quiere decir que el actor puede elegir entre reclamar por la ley de accidentes trabajo o la reparación integral conforme al Código Civil y Comercial de la Nación.

La hernia de disco fue incorporada al listado de enfermedades indemnizables en el año 2014 mediante el Decreto 49/14 que modifico los decretos 658/96, 659/96 y 590/97, por lo tanto, el trabajador afectado podrá recibir tratamientos gratuitos que deberán ser cubiertos por las aseguradoras de riesgo de trabajo y en caso de reducción de las capacidades laborales será beneficiaro de una indemnización. El decreto establece las siguientes escalas: hernia de disco operada sin secuelas 5% (de incapacidad), Hernia de disco inoperable del 20 al 30%, hernia de disco operada, con secuelas clínicas y electromiográficas leves 10 al 15% , hernia de disco operados con secuelas clínicas y electromiográficas moderadas 15 al 20% y hernia de disco operada con secuelas clínicas y electromiográficas severas del 20 al 40%.

Las ART deben cumplir sus obligaciones preventivas y el deber de supervisar la vigencia de la seguridad a los efectos de evitar riesgos, por lo que debe realizar las inspecciones correspondientes, como también hacer entrega de elementos de protección personal (tales como guantes y faja lumbar, entre otros).

Como se reparte una herencia en Argentina

La sucesión, en términos jurídicos, se entiende como la continuación de la persona en lugar de otra, es decir a la entrada como heredero o legatario en la posesión de los bienes de difunto, o sea a la sucesión mortis causa, o al conjunto de bienes, derechos y obligaciones transmisibles a un heredero o legatario. 

La palabra sucesión tiene su origen en el latin, viene de successio. El prefijo sub (la b se cambia por c por asimilación) significa debajo; cessus es el participio del verbo ceder y el sufijo -io (-ción) que significa acción y efecto. Por lo tanto, sucesión se puede entender como la acción y el efecto de suceder. 

La sucesión puede ser a título singular, se da cuando recae sobre cosas especialmente determinadas o genéricas o a título universal que es cuando comprende la totalidad del patrimonio o una parte proporcional de él. 

La sucesión testamentaria es aquella en que la vocación sucesoria es determinada por la voluntad del causante, con las únicas limitaciones que pueden surgir de la ley, ya que todo heredero tiene derecho a la legitima en una sucesión. La legitima es la porción de la herencia que corresponde a determinados parientes, los cuales generalmente son llamados herederos forzosos o necesarios, y de dicha porción el causante no puede disponer. Por lo tanto, la legítima corresponde a una limitación de la facultad del testador para disponer libremente de sus bienes cuando existen parientes. Pero, ante falta de herederos forzosos el causante podrá disponer libremente de los bienes. En nuestro país la legitima asciendo a los cuatro quintos de los bienes hereditarios, solo el porcentaje sobrante (un quinto= es de libre disposición del heredero (siempre y cuando existan herederos forzosos). 

La sucesión ab instestato (o también llamada intestada) es aquella en la que el causante no ha otorgado testamento y los bienes son repartidos de acuerdo a la normativa vigente, la cual establece un orden de beneficiario siendo en primer término los descendientes y el cónyuge supérstite, en segundo lugar (en caso de no existir los del primero) le corresponde a los ascendientes y en caso de ausencia de estos en un tercer lugar a los colaterales. En caso que no exista ningún heredero los bienes corresponderán al estado. 

El código Civil y Comercial regula el tema a partir del artículo 2277 el cual establece que la  muerte real o presunta de una persona causa la apertura de su sucesión y la transmisión de su herencia a las personas llamadas a sucederle por el testamento o por la ley. Si el testamento dispone sólo parcialmente de los bienes, el resto de la herencia se defiere por la ley. Asi mismo, establece que, la herencia comprende todos los derechos y obligaciones del causante que no se extinguen por su fallecimiento. El artículo siguiente (art. 2278) dispone que se denomina heredero a la persona a quien se transmite la universalidad o una parte indivisa de la herencia; legatario, al que recibe un bien particular o un conjunto de ellos. 

Las personas que pueden suceder al causante son las personas humanas existentes al momento de su muerte; las concebidas en ese momento que nazcan con vida; las nacidas después de su muerte mediante técnicas de reproducción humana asistida y las personas jurídicas existentes al tiempo de su muerte y las fundaciones creadas por su testamento. 

La sucesión queda abierta con el fallecimiento, no debiendo confundirse dicho instante con el comienzo del juicio sucesorio, que podrá producirse más tarde o más temprano. El derecho de quien es heredero, aunque no presentado en el sucesorio, existe desde el fallecimiento. Obviamente, también las obligaciones del causante. 

Dentro de las sucesión, existen los bienes propios del causante (que son aquellos que están fuera de la sociedad conyugal) los cuales se dividirán entre los herederos, por ejemplo siendo en caso que existan hijos y cónyuge supérstite este último entra a la sucesión como un heredero más para la división; por otro lado en caso que sean bienes gananciales los cuales han sido adquiridos por el matrimonio por lo cual solo entraran el 50% de esos bienes al acervo hereditario ya que el 50% restante le corresponderá al cónyuge supérstite.

Por ultimo, y con respecto a los acreedores del causante, aunque la demanda se dirija contra la sucesión, debe entendérsela dirigida contra los herederos del causante, pues son ellos los verdaderos titulares de los derechos y obligaciones que emanan del difunto. Ello resulta plenamente conducente en el caso en que se tuvo conocimiento que la demandada originaria había fallecido, por lo que la acción debe considerarse bien enderezada contra los herederos, ya que ni siquiera con la muerte escapa el deudor al deber de cumplimiento. No pudiendo los acreedores pretender el cumplimiento del difunto, quedan habilitados, a pesar de la muerte de él a dirigirse igualmente contra su patrimonio, lo que justifica que pasen al heredero también las obligaciones del difunto.