Una buena para los consumidores

Con la entrada en vigencia del nuevo Código Civil y Comercial, las deudas prescriben a los dos años. Cabe poner de resalto, que esta legislación se encuentre vigente desde Agosto del año 2015 .-

Esto es una buena noticia para los consumidores. El espíritu de esta normativa para propiciar estas modificaciones  no son para dispensar  a deudores sino para que los consumidores tengan derecho a organizar  su vida económica.-

Cabe recordar, que antes (de Agosto de 2015)  frente a una deuda  si el acreedor no promovía juicio  contra el deudor, la misma vencía a los cinco años. Después de ese período, el acreedor no podía iniciar  la acción judicial  para exigir el pago. En otras palabras, el deudor NO  podía ser perseguido en sede judicial .-

Con la nueva normativa (Código Civil y Comercial)  establece nuevos plazos de cumplimiento  de obligaciones entre proveedores y consumidores . , ya que  el plazo se redujo  a favor de los consumidores, a los dos años.-

De lo expuesto, se desprende  que  no se pueden reclamar judicialmente deudas atrasadas por fuera de este período . Este plazo contempla las facturas, pagos anuales o mensuales, contratos, abonos o cuotas.-

El fundamento que sustenta , es que la Ley de Defensa del Consumidor fija que si existen otras leyes que instauren plazos distintos se usará el más favorable al consumidor. El artículo 50 de esta norma dice: “Las acciones judiciales, las administrativas y las sanciones emergentes de esta ley prescribirán a los tres años. Cuando por otras leyes generales o especiales se fijen plazos de prescripción distintos del establecido, se usará el más favorable al consumidor”.

Se explica en doctrina que la modificación de los plazos surgió porque muchas empresas usaban el desconocimiento legal de la gente para jugar con ella. Sin embargo, se ha podido avanzar bastante al respecto y ahora el usuario está más amparado.

De lo antedicho, se puede sostener  que No puede venir alguien que diga que un  usuario consumidor  mantenga una deuda desde  hace años un servicio o impuesto  del que ya ni sabe que existe. Recordemos que muchas empresas les venden a estudios jurídicos deudas pendientes. Esto de mucha utilidad  para ponerle un freno a tales mecanismos.-

Por lo demás, desde hace tiempo, la Ley de Defensa del Consumidor les exige a las empresas que informen mensualmente si los usuarios tienen una deuda o algún consumo o boleta impaga. De este modo, en cada una de las facturas debería estar incluida una leyenda en la que aparezca detallado este aspecto. Así, teniendo la última factura en mano indicando el libre de deuda no sería necesario tener que guardar las anteriores para atestiguar si existen obligaciones atrasadas con las empresas.  El artículo 30 bis de esta ley expresa que “las constancias que las empresas prestatarias de servicios entreguen a sus usuarios para el cobro de los servicios deberán expresar si existen períodos u otras deudas pendientes, en su caso fechas, concepto e intereses si correspondiera, todo ello escrito en forma clara. En caso de que no existan deudas pendientes se expresará: no existen deudas pendientes.

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Como solucionar problemas con tarjetas de crédito

 Se observa que de manera más frecuente, aparecen en los resúmenes de tarjetas de créditos  gastos  dudosos como compras que no se han realizado.-

En efecto,    al analizar (el resumen de tarjeta)  vemos  entre otros ítems, cargos desconocidos por compras de productos que no hemos realizado.; Cobro de deudas inexistentes o ya pagadas ; doble cargos; cargos por cobro de seguro de vida o por robo de tarjeta de débito; cargos por exceso en el límite de compra autorizado de las tarjetas de crédito.; cobro ilegal de comisiones y cargos en cuentas de sueldo.; “gasto por diferir pago”, “gastos por gestión de cobranza”, “gastos por reserva de fondos” tampoco corresponden sino han sido pactados previamente en el contrato.

Es muy importante recordar,  que el proveedor es responsable de verificar la firma en el comprobante de compra y proporcionar mecanismos de seguridad para aquellos que compran en internet.  Esto significa que el cliente no puede ser castigado por una falla en el administrador de tu tarjeta de crédito. La empresa está obligada a investigar el fraude y devolver al consumidor si ha pagado  por algo que no ha comprado.

Cabe  poner de resalto , que si al recibir el resumen , el usuario  desconoce algún gasto, tiene un período de 30 días para impugnar ese resumen y no pagar la operación cuestionada hasta tanto el banco investigue el origen del cargo.

Puede ocurrir,  que estas infracciones a la Ley, en general se basan en aprovecharse de la falta de conocimiento del consumidor, donde la falta de impugnación de un cargo genera enormes y siderales ganancias a la entidades financieras.  Pero  no debemos olvidar  que el consumidor dispone de derechos  consagrados  por la ley  . Veamos:

Ante la aparición de cargos indebidos o que presenten dudas para el consumidor., este tiene que impugnar el resumen recibido dentro de los treinta (30) días de recibido. Durante ese lapso,  el consumidor tiene  la facultad ,  de  no pagar la operaciones impugnadas.

Es de importancia, señalar  que el  banco no está autorizado a rechazar la nota si no es llevada personalmente por el titular, pero sí podrá solicitar que se ratifique la impugnación por el titular.

En este primer paso, se debe reclamar ante  el Banco que otorgó la tarjeta  de crédito, ya sea en forma telefónica (se debe pedir el nro de reclamo) , por internet(anotando  el nro de reclamo) , por carta documento, o como antes se dijera , por nota . En todos los caso, se debe individualizar  las operaciones  que motivan el reclamo

 Mientras dure el procedimiento de impugnación, se debe exigir  a la entidad, que no se le impida ni dificulte el uso de alguna manera el uso de la Tarjeta de Crédito o de sus adicionales, mientras no supere el límite de compra, y haya efectuado  el pago del mínimo pactado por los rubros no cuestionados de la liquidación

A esta altura,  es oportuno  remarcar  que se debe exigir la entrega de duplicados de todo lo que se firme y dedíquele tiempo para controlar las liquidaciones de las tarjetas. Si existen dudas, solicite explicaciones al banco emisor y consulte con una asociación de defensa del consumidor: no tiene costo, y puede resolver su duda con un llamado telefónico. Lleve un control periódico de gastos a través de Internet o del resumen de la tarjeta. 

 En caso que la entidad, no haya satisfecho el reclamo o no sea plenamente satisfactorio, porque no se la abono intereses por la demora en la devolución de su dinero, o los daños y perjuicios ocasionado por la demora o por los trastornos ocasionados, el usuario  debería  concurrir a formular la denuncia al Organismo Gubernamental de Defensa del Consumidor.

 En caso  que  el trámite ante las oficinas de Defensa al consumidor,   fuera dispuesta a una fecha remota, que prolongue el trámite innecesariamente en el tiempo,   le ley  lo faculta a recurrir la via Judicial. Para ello, requerirá un abogado que lo asesore y patrocine. Todas las acciones por defensa al consumidor gozan de gratuidad, por lo que no se abonará ninguna tasa o gasto para su inicio.

 En caso de verse obligado a litigar judicialmente para poder reclamar el cumplimiento de las obligaciones legales el consumidor . podrá también reclamar una  multa (sanción punitiva) que deberán pagar a su favor. Esta multa puede ser establecida entre los $ 100 y $ 5.000.000, dependiendo  del carácter de reincidente, la cuantía de los beneficios indebidamente obtenidos, su proyección económica, el peligro de su generalización para todos los usuarios, y la repercusión de estas infracciones atento la posición en el mercado.

Distintos pronunciamientos judiciales  entendieron   que el banco tenía la obligación de brindarle seguridad a sus usuarios y que no fueron suficientemente protegidos por parte de la entidad de los “reiterados ataques” contra el sistema informático del banco. Esto quiere decir que la ley atribuye responsabilidad al prestador del servicio (en el caso, la entidad bancaria) independientemente de que éste hubiera incurrido en culpa o negligencia.

A fin de concluir,  no se puede sostener  que el banco pueda eximirse de responsabilidad. En rigor,  todas estas cuestiones, deben  ser objeto de particular atención por la entidad bancaria en orden a ofrecer a sus clientes la suficiente seguridad para evitar perjuicios a sus clientes, habida cuenta que el banco se encuentra en una posición ventajosa frente al usuario, en tanto posee la información y todas las aptitudes técnicas para ofrecer seguridad.- Los bancos deban hacerse cargo de los daños y perjuicios causados, y a su vez del “daño punitivo”